El 2020 fue para muchos de nosotros un año “surreal o atípico”, sin embargo esto no te impide que comiences a trabajar en tu lista de propósitos para este 2021.

Quisiera comenzar definiendo qué es un propósito. De acuerdo con la RAE, es un objetivo que se pretende conseguir o la intención de hacer algo. En este contexto, me gustaría preguntarte, ¿cuántos propósitos te has puesto? Y de ellos, ¿cuántos has conseguido?

Lograr algo a lo que aspiramos no es tarea fácil. Primero debo decirte que debes pensar en metas alcanzables, esto significa que si quieres comenzar a hacer ejercicio no te propongas escalar el Everest a la mañana siguiente, sino  iniciar caminando 20 minutos al día, te aseguro que será más sencillo.

Segundo, prepárate para frustrarte. Es probable que no cumplas tus objetivos al 100%, sino que poco a poco podrás conseguirlo. Te sugiero pensar en que vas a realizarlo, aunque no sea perfecto. Busca que tu meta sea simple de conseguir, de esta manera tendrás menos obstáculos en el proceso. 

Tercero y último, busca que tu meta sea algo que realmente quieres hacer y que te va a brindar un beneficio. Por ejemplo, si comprendes lo bueno que será para ti el dejar de fumar, entonces será más fácil lograrlo.

El acompañamiento

El ser humano es sociable por naturaleza, así que cuando formamos parte de una comunidad, nos sentimos mucho mejor que en aislamiento. Si algo nos ha dejado como enseñanza esta pandemia de COVID-19 es que somos capaces de adaptarnos a las diferentes circunstancias e incluso funcionar parcialmente en soledad.

Si buscas el acompañamiento en el camino a conseguir tus metas, será mucho más sencillo. En el caso de que uno de tus propósitos sea aprender a comer mejor, busca a un nutriólogo o nutrióloga que te acompañe y resuelva todas tus dudas. Quizá quieras comenzar a practicar yoga, ¿qué esperas para inscribirte a unas clases vía Zoom?

Una comunidad te puede motivar a ser constante en tu propósito y a tener una mayor adherencia de los cambios que deseas instalar en tu estilo de vida. Existen múltiples grupos: círculos de lectura, entrenamientos deportivos, grupos de meditación, de conversación, de escritura, en fin… son innumerables las opciones.

Ve la persona en la que te quieres convertir

Y si dejaras de pensar en “mi objetivo es dejar de fumar”, y mejor lo vieras como “me quiero convertir en una persona no fumadora”. El simple planteamiento de tu propósito puede hacer la diferencia.

La mentalidad es un pilar en la construcción de nuevos hábitos, cambiar el “tener que hacer” por “querer hacer” le quita ese peso que, sin duda, puede representar un obstáculo en el camino a conseguir tu objetivo. 

Piensa en positivo, replantea todo aquello que quisieras lograr. Busca todos los beneficios que tiene el propósito en sí. Por ejemplo, si deseas convertirte en una buena lectora, pregúntate, ¿cuáles son las buenas cosas que me va a dejar leer? Te sugiero anotarlo en una libretita, así podrás visualizarlo mejor.

Algunas técnicas útiles

Para tener presente cada uno de los propósitos de año nuevo que deseas lograr, te sugiero que los escribas en una lista. Después distribúyelos en grupos de dos o tres por mes, así no te sentirás estresado o estresada por conseguirlos. Si es posible, agéndalos o calendarízalos.

Puedes hacer un collage, deja que fluya tu energía creativa y comienza a recortar imágenes relacionadas a cada una de tus nuevas metas. En una base de cartón o papel cascarón, pégalas y crea una obra de arte. Este ejercicio, te permitirá visualizarlas.

Finalmente, ¡diviértete en el proceso! Más vale que lo disfrutes, pues el camino del sufrimiento no es para quien quiere mejorar su calidad de vida.

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Este artículo fue escrito como contribución a Popurri Gurú Blog

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